miércoles, 16 de enero de 2008

¿En el principio fue el Verbo?

Mundo y escritura eran uno solo para el Discípulo Amado: mediante la eficacia de la palabra de Dios se logra la transubstanciación del mundo en la palabra. La profesión de fe con la que se inaugura el cuarto Evangelio dota a su escritura de una eficacia simbólica no sólo en tanto que palabra de Dios, sino sobre todo en tanto que palabra en Dios.
Muchos renglones torcidos más tarde, un personaje, la representación de una representación, sin nombre propio o al menos de nombre dudoso para él mismo, la representación de una representación, abismado en la incertidumbre de su propia existencia pronunciaba en un sueño, la representación de una representación, las siguientes palabras: "El mundo está compuesto exclusivamente de puntos y de líneas porque es a la vez continuo y discontinuo: el punto representa el espacio y la línea el tiempo". Mundo y escritura siguen siendo uno y el mismo problema pero esta coincidencia no nos acerca a la comprensión de lo que queda del otro lado de las yemas de nuestros dedos.

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